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Cuidados a tener en cuenta para este invierno

Cuidados para los chicos en invierno: las enfermedades más usuales

Cuando las condiciones de frío, lluvia y viento se apropian del invierno, aumentan las consultas sobre cómo abrigar a los niños y qué otras medidas pueden ayudar a cuidarlos del frío. Es evidente que la primera medida en la que pensamos es el abrigo, pero también hay otras cuestiones que, como padres, podemos hacer.

El frío comienza a sentirse a medida que pasan los días. Por ello, es importante saber qué tipo de cuidados se necesitan tener con nuestros niños y cuáles son los mejores consejos para que tu hijo se mantenga saludable en invierno. Las enfermedades respiratorias, los procesos gripales y catarrales son las patologías que más frecuentemente se encuentran los pediatras en las consultas cuando llega el invierno.

Los niños son especialmente vulnerables a las bajas temperaturas, son más dados a contraer enfermedades, sobre todo si tienen contacto diario con otros niños. Su sistema inmunológico no es aún tan maduro como el de los adultos y su capacidad defensiva es menor respecto al viento, el frío y la lluvia. También hay que tener en cuenta que las enfermedades típicas de esta época pueden ser un problema puntual, pero si no se tratan correctamente, pueden convertirse en enfermedades crónicas o que afecten seriamente la salud del niño.

Las enfermedades más comunes

Las enfermedades más graves y comunes entre los niños durante el invierno son 3: la bronquiolitis, la bronquitis y el asma bronquial. Sus síntomas son similares y en muchos casos confundibles incluso con resfriados o anginas (mucho más leves.) Cuando se trata de bronquiolitis, bronquitis o asma, se agregan síntomas como silbidos o gruñidos en el pecho, dificultad para respirar y aumento de la frecuencia respiratoria.

Decálogo para el cuidado del niño en invierno

No está en nuestras manos evitar el contagio de las enfermedades pero sí podemos actuar para intentar disminuir las posibilidades de que enfermen siguiendo algunos consejos simples y prácticos como los siguientes:

  1. Evitar los cambios bruscos de temperatura y mantener la casa templada: no utilizar la calefacción a tope, sino permitir al organismo que utilice sus propios. mecanismos reguladores de adaptación al frío.
  2. Mantener la casa con un adecuado nivel de humedad, el ambiente seco agrava las enfermedades respiratorias.
  3. Abrigar lo justo: evitar tanto el exceso de abrigo en ambientes calefaccionados como la falta de abrigo en la intemperie. Cubrir boca y nariz al salir a la calle o a espacios libres.
  4. Ventilar a diario las habitaciones, al menos diez minutos al día.
  5. Evitar sitios cerrados demasiado concurridos.
  6. Dentro de lo posible, mantener al niño alejado de personas enfermas.
  7. Hacer que el niño se lave las manos con frecuencia, especialmente antes de comer, al entrar a casa y si ha estado en contacto con otros niños.
  8. Evitar que comparta utensilios con otros niños como vasos, platos, cubiertos, toallas y por supuesto chupetes.
  9. Incluir en la dieta infantil frutas y verduras, especialmente alimentos ricos en vitamina A y C.
  10. Vitaminas y alimentos funcionales.Una alimentación saludable es la base de una buena salud. En invierno, una dieta rica en vitaminas ayudará a reforzar las defensas. La vitamina C contribuye a la función protectora del sistema inmunitario. Las vitaminas del grupo B contribuyen a un buen funcionamiento del metabolismo de nuestro cuerpo, incluidas las funciones de protección. Una buena opción puede ser Actimel, que contiene L.Casei Danone y vitamina D y B6, que ayudan al normal funcionamiento del sistema inmunitario.

De cualquier modo, la consulta con el médico no debe hacerse esperar, si pasan 2 días y el niño continúa con síntomas o  notas que está somnoliento, decaído o que no tiene apetito. Nunca debes dejar de consultar al médico ante situaciones de resfrío o catarro, aunque no te parezcan graves.

¿Tienes dudas? Plantéalas en los comentarios y te responderemos gustosamente.